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El debate público

Terminados en siete

José Woldenberg

Reforma

29/06/2017

Al volver la vista atrás me doy cuenta que los años terminados en 7 (me) han resultado significativos. Es solo una curiosidad que abre el portón de la nostalgia.

1967. Hace 50 años entré a la UNAM. Bueno, a la Preparatoria Nº 4, «Vidal Castañeda y Nájera». Dos o tres años antes se había mudado de Puente de Alvarado a Observatorio por los rumbos de Tacubaya y las instalaciones estaban relucientes. Además de las aulas y laboratorios, la Prepa contaba con cancha de futbol, alberca, gimnasio, auditorio, cafetería y era un mundo cargado de promesas. Había que hacer examen de admisión pero si mal no recuerdo no existían rechazados. Las nueve prepas de la UNAM tenían cupo suficiente para todos los solicitantes. Seríamos además de las primeras generaciones beneficiadas con el pase automático a las licenciaturas que se había alcanzado un año antes.

1977. Hace 40 años se fundó el Sindicato de Trabajadores de la UNAM. Formé parte de su primer comité ejecutivo. El STUNAM fue producto de la fusión del Sindicato del Personal Académico y el de Trabajadores y Empleados (SPAUNAM y STEUNAM). El STEUNAM había logrado la firma de un convenio colectivo de trabajo para los administrativos y manuales luego de una larga y complicada huelga que duró del 25 de octubre de 1972 al 15 de enero de 1973. El SPAUNAM, fundado en 1974, luego de una breve huelga en 1975, había alcanzado la firma de un Título de Condiciones Gremiales del Personal Académico pero sin titularidad. La nueva organización pretendía la firma de un contrato colectivo de trabajo único en la UNAM. Se trataba de conjugar la defensa de los intereses laborales de los trabajadores y los de la universidad pública y de tender lazos de colaboración con otros sindicatos. Dado que las negociaciones no llevaron a ningún lado, el 20 de junio el Sindicato estalló una huelga. Las movilizaciones de apoyo resultaron multitudinarias pero el conflicto no se resolvió en la mesa de los eventuales acuerdos, sino que el 7 de julio la huelga fue rota por varios miles de policías que irrumpieron en Ciudad Universitaria. Más de mil trabajadores fueron llevados a la Academia de Policía de Balbuena. A seis dirigentes sindicales se nos encarceló en el Reclusorio Oriente acusados de sabotaje y despojo. El 11 de julio pudimos salir bajo fianza y dos años después fuimos amnistiados.

1987. Hace 30 años nació el Partido Mexicano Socialista (PMS). Su existencia resultó breve porque fue el único de los partidos que conformaron el Frente Democrático Nacional en las elecciones de 1988 que aceptó el llamado del ingeniero Cárdenas para disolverse e integrarse al proyecto de construcción del Partido de la Revolución Democrática (1989). El PMS fue el segundo intento por alcanzar la unidad de la izquierda mexicana. Se pretendía revertir la fragmentación y multiplicar su fuerza electoral. Los partidos Socialista Unificado de México, Mexicano de los Trabajadores, Patriótico Revolucionario, más la Unidad de Izquierda Comunista y el Movimiento Revolucionario del Pueblo se fusionaron para dar paso a la nueva organización. El PMS, luego de unas elecciones internas, postuló como su candidato a la Presidencia al ingeniero Heberto Castillo, pero ante el crecimiento espectacular de la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas, Castillo decidió declinar a su favor.

1997. Hace 20 años se llevaron a cabo unas elecciones que luego de seis reformas sucesivas permitían que la diversidad política pudiera competir en unos comicios plagados de candados de seguridad y con una base de equidad que auspiciaba una auténtica contienda. Se trataba de aclimatar el método civilizatorio que permite la convivencia y la competencia de la pluralidad política. Fue la primera vez que ningún partido logró la mayoría absoluta de asientos en la Cámara de Diputados y la primera vez, en la era actual, que se elegía al jefe de Gobierno del DF. Y como no existía aún instituto electoral local, tocó al IFE -del que formaba parte- organizar dicha elección de la que resultó triunfador el ingeniero Cárdenas, candidato del PRD. Fueron también las elecciones -organizadas por institutos locales- en las que el PAN triunfó en Querétaro y Nuevo León y el PRI retuvo Campeche, Colima, San Luis Potosí y Sonora.

¿Será que el pasado (me) resulta más atractivo que el presente y el futuro?